Jimmy Cliff y Tiken Jah Fakoly en la inauguración de La Mar de Músicas de Cartagena

JimmyCliff

Dos reyes del reggae mundial coinciden en la noche inaugural de La Mar de Músicas, hoy viernes 17 de julio en el Auditorio Parque Torres. El reggae será el protagonista absoluto de la inauguración del festival de Cartagena, donde el sonido jamaicano representado por Jimmy Cliff, uno de sus pilares fundamentales, y el africano representado por una de sus cabezas más visibles, el marfileño Tiken Jah Fakoly, se darán la mano. Quedan entradas para esta jornada que se completa con las actuaciones de las chilenas Ana Tijoux en el Castillo árabe y Camila Moreno en La Catedral. Primera jornada de la 21 edición de La Mar de Músicas, que este año hace un Especial Chile.

Es Jimmy Cliff uno de los protagonistas del reggae y el ska desde los años 60, autor de canciones de referencia como Many Rivers to Cross, I can see clearly now, Wonderful World, Beautiful People… El jamaicano compuso la banda sonora y además protagonizó la película The Harder They Come (1972), que popularizó el reggae en todo el mundo. Ha colaborado con grandes nombres del rock, incluyendo a The Rolling Stones, Elvis Costello, Annie Lennox y Sting.

Jamaica conseguía su plena independencia tras siglos de dominio inglés el 6 de agosto de 1962. Jimmy Cliff tenía catorce años, Bob Marley tres más. La ola de sensaciones que inundan un país que retoma su soberanía, eclosiona, en el caso de Jamaica, en un auge creativo y musical. Reggae, dub, ska… La situación política era complicada en esos años sesenta. Esto, unido a las míseras condiciones de vida en los guetos de las ciudades, dio paso a la aparición de una nueva cultura. En la década de 1960 el ska deja paso a la música reggae, impregnada de ideología rastafari. En 1964, Jimmy Cliff, un músico local, fue elegido como uno de los representantes jamaicanos para la Feria Mundial de ese año. Aquella experiencia le valió para que un sello inglés se fijara en él. Así en 1968 aparece el primer trabajo discográfico de Jimmy Cliff, Hard road to travel donde destaca su primer gran éxito, Waterfalls. En los años posteriores fueron viendo la luz los mejores trabajos del músico jamaicano.

Álbum tras álbum, Cliff iba dejando joyas como Sittin in Limbo, con la que llegó al segundo puesto de las listas inglesas, o Many rivers to cross. Los años setenta le fueron consagrando como una de las figuras de la música jamaicana. Wonderful world, Beautiful people y Vietnam le dieron un gran impulso a nivel mundial. Tanto que el mismo Bob Dylan habló de Vietnam como una de las mejores canciones protesta de todos los tiempos.

Entre 1973 y 1975 publicó seis álbumes, entre ellos la banda sonora de la película The harder they come, en la que él mismo tiene un papel importante. Aunque a lo largo de la década de los ochenta su música sufre de cierta crisis creativa, en este periodo firma algunos de sus mayores éxitos, como Cliff hanger (1985) por el que ganó un premio Grammy.

Durante los años noventa publicó únicamente tres discos, con un descanso de ocho años entre el primero y los dos siguientes. Aunque se sacude de sus males sorprendiendo a todos con las dos excelentes piezas de este nuevo milenio. Fantastic plastic people (2002) y Black magic (2004), un disco de duetos en el que comparte micro con gente como Sting, Joe Strummer o Wyclef Jean. Su último disco fue Rebirth, publicado en 2012. Después de más de 50 años de carrera (su primer éxito, Hurricane Hattie, lo logró con solo 14 años en 1962), sigue siendo cabeza de cartel de los festivales en los que participa.

Tiken Jah Fakoly

Su mensaje reivindicativo y el uso de un estilo sin fronteras como el reggae han hecho de Tiken Jah Fakoly un ídolo para la juventud africana, tanto dentro como fuera del continente, y es que su música levanta conciencias. Aprovecha sus canciones para denunciar los abusos y desmanes por parte de los gobiernos africanos, también arremete contra las multinacionales, que practican otro modelo de esclavitud, el económico, y contra los gobiernos occidentales que apoyan a las dictaduras, el mantenimiento de la corrupción, la explotación y el hambre con tal de llevarse su parte en la distribución de la riqueza africana. Canta también por la educación, la unión y el orgullo de África.

Gracias a todo esto, la popularidad de Tiken creció entre los más jóvenes pero también se ganó la enemistad de sus dirigentes. Fakoly nació en Costa de Marfil en 1968, dentro de una familia de griots, músicos y narradores ambulantes que mantienen viva la tradición oral africana. Tras una juventud dedicada a la música, Fakoly se hizo conocido en 1993, cuando irrumpió en la escena musical marfileña con un discurso de denuncia y compromiso social en un momento crucial de la historia del país africano: la muerte del dictador Hophuët Boigny. Años después, una nueva situación de crisis en Costa de Marfil y su posicionamiento de denuncia provocan que tenga que refugiarse en Mali. En 2007, al tiempo que su penúltimo disco, L’africain, se convertía en un superventas en Francia, Fakoly anunciaba su intención de volver a actuar en Costa de Marfil, un gesto directamente relacionado con el proceso de reconciliación nacional en marcha en el país, que acabó con siete años de guerra civil. Tiken Jah Fakoly tomó el reggae roots jamaicano y le ha añadido instrumentaciones africanas y, sobre todo, unas letras centradas en lo que viven él y los africanos. Entendió que el reggae no es sólo música para bailar sino que también es música para llevar adelante un mensaje de lucha. “Un concierto una escuela” es uno de sus proyectos y es que está convencido que con la educación, con la construcción de colegios para la escolarización de los niños africanos, conseguirá que su pueblo algún día despierte y se rebele contra las injusticias y luche por sus derechos. Viene a La Mar de Músicas “el guerrero de África” a presentar en España por vez primera su último disco “Dernier Appel”.

Ana Tijoux en el Castillo árabe

Ana Tijoux es la chilena que protesta a ritmo de hip hop. Su carta de presentación podría ser perfectamente lo que dicen de ella medios como The Rolling Stones que la eligió como la “mejor rapera en español”, The New York Times que la señala como “la respuesta latinoamericana a Lauryn Hill”, o revistas como Newsweek que la clasifica como “la rapera latinoamericana más importante de la escena internacional”. Ana Tijoux nació en París. Sus padres se exiliaron durante el gobierno de Augusto Pinochet en Chile, y esto ha dejado una impronta en su carrera, marcada por una sensibilidad especial por temas políticos y sociales. Es frecuente su participación en campañas contra la desigualdad y la opresión en el mundo. Anita Tijoux, como también se le conoce, tiene una gran popularidad en América Latina, entre los amantes del hip hop y la industria musical. Formó parte de la banda de rap chilena Makiza y en 2007 lanza su primer trabajo en solitario. Ese mismo año graba junto a Julieta Venegas la canción “Eres para mi”, alcanzando un gran éxito en países latinoamericanos y España. El líder de Radiohead, Thom Yorke, recomendó a sus seguidores que escucharan la canción 1977 de la franco-chilena lo que subió la popularidad de Tijoux en Europa. Además 1977 se puede escuchar en la popular serie Breaking Bad y en el juego de FIFA 2011. Hoy, Anita Tijoux es una de las chilenas más reconocidas en el extranjero, y la rapera hispanoamericana más elogiada a nivel mundial. Tiene decenas de nominaciones a diversos premios como los MTV, 40 Principales, Indie Music Awards y cuenta con cuatro nominaciones al Grammy convirtiéndose en la mujer chilena con más candidaturas a estos premios.

Camila Moreno en La Catedral

Camila es una de las figuras más representativas de la nueva generación de cantautores en el Chile de comienzos del siglo XXI. Con su música explora constantemente nuevos lugares e influencias culturales, dando un salto desde la guitarra hasta los sintetizadores, de sonidos folk a sonidos más electrónicos. No se cansa de repetir una y otra vez en las entrevistas que ella “sólo es una mujer expresando su rabia”. Nominada en 2009 a los Grammy Latino por su canción Millones, la chilena reivindica el compromiso político y se declara como una artista “insolente, que huye de la complacencia”. Su música trasciende cualquier cliché y juega con la energía del rock y encuentra ritmos inesperados a través de bases electrónicas. Ese camino experimental comenzó con su segundo disco. Pronto saldrá su próximo álbum, un trabajo de sonidos “misteriosos y alucinantes”, que por primera vez en su carrera estará enfocado a las pistas de baile.